CRÓNICA DE EL BURGO DE OSMA COMPETICIÓN DE NORDIC WALKING 2017


El sábado 15 de julio se celebró en El Burgo de Osma, (Soria) la competición XVIII Media Marathon, dentro de la cual se incluyó una prueba de NW de 10 km.

Participamos unas 35 personas (más de 400 en la carrera), en un día muy caluroso. La prueba se celebró a partir de las 19:30 para evitar el fuerte calor de las horas centrales. Aun así, cuando comenzamos la temperatura rondaba los 36ºC, aunque afortunadamente gran parte del recorrido discurría por zona arbolada que proporcionaba una sombra “salvadora”.

Esta prueba no está incluida dentro del circuito oficial de la FEDME. Sin embargo la organización fue brillantísima. Todo fue bueno: buena bolsa para los corredores, precioso trazado sin cuestas y sobre asfalto rodeando el río y cruzando el casco viejo de la ciudad, múltiples puntos de refresco en los que ibas encontrando consecutivamente, esponjas para refrescarte, agua en botellines, y unas “maravillosas” mangueras con las que, si querías te rociaban según pasabas a su altura. Con estas ayudas la carrera fue soportable.

Entre los participantes estaban algunos de los equipos clásicos en estas competiciones como los de Hernani, el Orivip, y también otros con los que no había coincidido antes provenientes de Barcelona (Bendhora) y de Baleares (SaMilana). Por parte del Club NW Bilbao estaba yo solo.

Como he explicado, el circuito era llano y con posibilidad de hacer buenos tiempos, como así fue. Como en todas las competiciones, en una carrera de NW hay varias carreras. Para dar una idea de la variedad de estados de forma, el ganador hizo los 10 km en 1h y 02m., el último la terminó en 1h y 32m. Yo como siempre quedé en tiempos medios, alrededor de 1h y 17m. Lo importante para mi en cualquier caso es pasármelo bien, continuar la progresión en lo posible, en tiempos y en frecuencia cardiaca media, y disfrutar del sano ambiente que se crea entre los participantes, con algunos de los cuales ya me saludo como “viejos” conocidos (viejos en 1 año escaso participando en esta actividad).

Un capítulo reseñable es el del arbitraje. Como he dicho no era una prueba oficial, y sin embargo se realizó un arbitraje muy serio y estricto con respecto al cumplimiento de las normas básicas del NW de competición. Al final hubo un “amplio” despliegue de tarjetas de penalización de las que pocos se libraron (yo no me libré). Una vez más sigo creyendo que para que esta tarea sea más útil, es muy importante que cada vez que se aplique una penalización se advierta al penalizado, cosa que en mi caso no ocurrió, enterándome sólo al final de la competición. Entiendo que al recibir el aviso se pueden interiorizar fallos y tratar de trabajar para corregirlos. Por lo demás, entiendo que, al menos en mi caso, los 3 minutos de penalización estuvieron justificados.

Por último, aunque yo no me pude quedar después de acabar porque tenía que volver a casa (3 horas de viaje), la organización invitó a los participantes a un lunch / cena que es de agradecer.

En general, aunque ya lo hice en directo con algunas personas de la organización, me gustaría agradecer públicamente, la buena organización de la prueba, el enorme despliegue de voluntarios a lo largo de todo el recorrido, (como digo, con mucho mérito por el sol de plomo que caía), y la simpatía y apoyo de las muchas personas que como público asistieron a la realización de la prueba.

Eduardo Gimenez

Club Nordic Walking Bilbao.

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